GRUPO H: ESPAÑA vs ARABIA SAUDITA
España dejó atrás el mal sabor del empate ante Cabo Verde y resolvió con autoridad su segundo compromiso del Grupo H frente a Arabia Saudita en el Mercedes-Benz Stadium de Atlanta. La Roja, que llegaba con la obligación de ganar tras dominar sin convertir en su debut, encontró por fin la contundencia que le faltaba ante un rival disciplinado y bien plantado en defensa. Luis de la Fuente confió en los cambios prometidos de mediocampo hacia arriba para inyectar el desequilibrio que tanto se había extrañado. Del otro lado, Arabia Saudita —sin Elye Wahi y con Al-Owais como último muro— no pudo repetir la heroica resistencia que le valió el punto ante Uruguay. Con este resultado, España se acomoda en la pelea por el primer lugar del grupo de cara al choque decisivo ante los charrúas. Un triunfo que devuelve la calma a la concentración española y deja a los sauditas obligados a reaccionar en su último compromiso de la fase de grupos. La tabla del Grupo H está completamente igualada: las cuatro selecciones suman 1 punto tras sus respectivos empates en la primera jornada. España tiene relativamente fácil colocarse como líder del grupo, estando empatada a un punto con sus tres rivales, y se jugará el primer puesto con Uruguay en la última jornada — pero solo si resuelve este partido. Dato curioso sobre el encuentro: El dato curioso del cruce: esta es la cuarta vez en la historia que España enfrenta a Arabia Saudita, la segunda ocasión dentro de un Mundial, evocando aquel recordado duelo de Alemania 2006 El encuentro se disputa en el Mercedes-Benz Stadium de Atlanta, un estadio con capacidad para 75.000 aficionados que también es casa del Atlanta United de la MLS y de los Falcons de la NFL. Es el mismo escenario donde España debutó ante Cabo Verde el lunes anterior, así que La Roja vuelve a un terreno que ya conoce — para bien y para mal La Roja llega con más preguntas que certezas. El empate 0-0 ante Cabo Verde dejó sensaciones encontradas: España dominó completamente el partido, con una posesión superior al 70% y 27 remates al arco, pero volvió a evidenciar un problema recurrente — la falta de contundencia. Lo que más preocupa al cuerpo técnico no es el funcionamiento colectivo, sino la eficacia final. La circulación de balón funciona gracias a la sociedad entre Rodri, Pedri y Fabián Ruiz, pero la ausencia de extremos desequilibrantes permitió que Cabo Verde defendiera con comodidad. Es la paradoja española: controla el balón, pero no perfora. A nivel de plantilla, hay movimiento. Lamine Yamal y Nico Williams ya confirmaron estar «más que listos para jugar», aunque ambos coinciden en que es pronto para un partido completo. Mikel Merino volvió a entrenar con el grupo, mientras Víctor Muñoz sigue siendo la única baja confirmada tras un nuevo contratiempo físico. Luis de la Fuente ya avisó que habrá cambios de mediocampo hacia arriba — la lectura es clara: necesita gente fresca y desequilibrante arriba para no repetir el bloqueo ofensivo del debut. ¿Jugará Lamine Yamal? Lamine fue el jugador que más gambetas intentó en España 0-0 Cabo Verde de la primera jornada, a pesar de entrar como suplente en el minuto 71 (5); en comparación, los extremos titulares Gavi (0) y Ferran Torres (3) sumaron tres regates entre ambos. Con tres empates y una derrota, España acumula cuatro partidos consecutivos sin ganar en la Copa del Mundo, igualando así su racha más larga sin victorias en la historia del torneo. Los sauditas llegan con la moral más alta de lo esperado. El empate 1-1 ante Uruguay reforzó la confianza del equipo dirigido por Georgios Donis, que demostró la disciplina táctica y el orden defensivo que históricamente le permiten competir ante selecciones de mayor jerarquía. El plan de partido ya está cantado. Los saudíes saben que el balón será mayoritariamente español, por lo que su planteamiento se basará en la paciencia, las líneas compactas y la reducción de espacios entre mediocampo y defensa, obligando al rival a atacar por las bandas. Es el manual clásico del equipo que sabe que no podrá dominar y elige no pelear esa batalla. Hay, sin embargo, una baja sensible. Elye Wahi no pudo ingresar a Canadá por problemas de visado, lo que resta profundidad y poder ofensivo — la responsabilidad caerá ahora en Salem Al-Dawsari y Firas Al-Buraikan. Y bajo los tres palos, hay un nombre que puede convertirse en el verdadero protagonista del partido: Mohammed Al-Owais, quien ya fue una de las figuras decisivas ante Uruguay gracias a su capacidad de reacción, seguridad en el juego aéreo y liderazgo bajo los tres palos. Frente a una España que suele generar un alto volumen de ocasiones, el portero saudí afrontará probablemente el examen más exigente de toda la fase de grupos. Para España, este no es un partido más: es la oportunidad de borrar de un plumazo el mal sabor del empate inicial. Tiene la obligación de ganar para evitar complicaciones, y la receta parece clara — inyectar velocidad y desequilibrio en banda con Yamal y Williams, aunque sea por tramos, para romper los bloques compactos que Arabia Saudita va a plantear. El funcionamiento colectivo ya está; lo que falta es el gol. Si España no convierte el dominio en marcador, se mete en una situación incómoda de cara al cierre de grupo ante Uruguay. Para Arabia Saudita, el objetivo es replicar el guion que le funcionó ante los charrúas: paciencia, bloque bajo y un Al-Owais inspirado que mantenga el resultado abierto hasta el final. Sin Wahi, su as bajo la manga es robar un córner, un balón parado o un contragolpe puntual a través de Al-Dawsari. Un empate aquí —aunque parezca modesto— los deja con dos puntos de seis posibles y vivos para certificar la machada en la última fecha ante Cabo Verde, el










