El AT&T Stadium de Arlington, Texas — el mismo estadio donde España había eliminado a Portugal en los octavos de final — fue este martes 14 de julio, Día Nacional de Francia, el escenario donde España le apagó la fiesta nacional a los Blues y escribió la página más importante de su historia futbolística desde el título de Sudáfrica 2010. España venció a Francia 2-0 con goles de Mikel Oyarzabal, de penalti en el primer tiempo, y Pedro Porro tras el descanso, convirtiéndose en la segunda finalista del Mundial 2026. Era la revancha de una Eurocopa 2024 donde España también eliminó a Francia en semis, era la tercera victoria seguida de La Roja sobre Les Bleus, y era, sobre todo, la confirmación de que este equipo no es flor de un día. Luis de la Fuente logró mostrar una auténtica cátedra para superar a los dirigidos por Didier Deschamps que, en la previa, lucían como favoritos debido a su excepcional poderío ofensivo. Francia no pudo ser, y España sí fue. Así de sencillo y así de histórico.
España llegó a esta semifinal habiendo concedido un solo gol en toda la fase final del torneo — el de De Ketelaere ante Bélgica en los cuartos — con cinco porterías a cero consecutivas antes de ese partido. España extendió su racha de victorias ante Francia a tres partidos consecutivos tras anteriores triunfos en la semifinal de la UEFA Euro 2024 y la semifinal de la UEFA Nations League 2025. El equipo de Luis de la Fuente llegó al partido con una claridad táctica de libro: imponer la posesión, negar los espacios de transición a Francia y aprovechar las individualidades desequilibrantes de Lamine Yamal para generar las ocasiones que el partido necesitara. España había ganado sus últimos dos encuentros con Francia en 2024 y 2025, lo que hacía a La Roja la única candidata con ventaja psicológica real sobre el rival más temido del torneo. «Hay dos posibilidades: o llegan a tres finales de Copa del Mundo consecutivas, o nosotros les ganamos tres veces. No sé lo que puede pasar, pero no tenemos miedo en absoluto», dijo Lamine Yamal antes del partido.
La estrategia de España fue clara desde el primer minuto: quitarle el balón a Francia. Una misión que consiguió en gran medida gracias a las actuaciones de Marc Cucurella, Pedro Porro, Rodri y Lamine Yamal.
Rodri ganó 7 de 11 duelos en el suelo y 4 de 4 duelos aéreos. No fue superado en dribling ni una sola vez en todo el partido. Es una estadística que no necesita adornos: el mediocampista del Manchester City fue absolutamente dominante en el corazón del campo, impidiendo que la maquinaria ofensiva francesa encontrara los ritmos que necesitaba para ser peligrosa. Fabián Ruiz fue el héroe no reconocido de España, con la decisión de De la Fuente de hacer entrar a Fabián por Pedri resultando ser muy acertada.
España fue un equipo que dominó todos los aspectos del juego: la posesión, los duelos, las llegadas y las coberturas. España logró avanzar a su segunda Final de la Copa del Mundo en su historia y ahora espera rival de la otra semifinal.
Francia llegó a Dallas como la candidata más temible del torneo por su densidad ofensiva: Mbappé con ocho goles, Dembélé como desequilibrante por la izquierda y Olise apareciendo como el mejor jugador del torneo en algunas actuaciones. Francia también tenía la historia en contra: solo Argentina (ante Italia en 1990) y Croacia (ante Inglaterra en 2018) habían remontado una desventaja en el descanso en una semifinal de Copa del Mundo. Tras la eliminación, Deschamps se marchó del torneo con la segunda derrota en tres eliminaciones directas mundialistas ante España, y con más preguntas que respuestas sobre el futuro de un equipo que fue dominado con autoridad por una selección que, en papel, tenía menos talento individual.
Francia fue un fantasma de sí misma. El equipo de Deschamps llegó al partido con cuatro de los delanteros más peligrosos del mundo — Mbappé, Dembélé, Olise y Barcola — y ninguno de los cuatro encontró el camino al arco durante 90 minutos.
El cuarteto de Francia en ataque estuvo completamente desconectado, comprometido por una defensa española perfectamente entrenada. Mbappé, Dembélé, Olise y Barcola estuvieron todos por debajo de su nivel, mientras que Doué no logró hacer diferencia desde el banco.
La lesión de William Saliba a mediados del primer tiempo complicó aún más el plan defensivo de Deschamps, que tuvo que reconfigurar su línea de fondo en el peor momento. Mbappé no pudo convertir y perdió la chance de desmarcarse de Messi, con quien comparte el primer lugar de la tabla de goleadores, con ocho tantos cada uno.
Mikel Oyarzabal ha marcado 18 goles en sus últimos 20 partidos con España. Su penalti lo convirtió en el sexto jugador en llegar a 30 goles con España, tras David Silva (35), Álvaro Morata (37), Fernando Torres (38), Raúl (44) y David Villa (59). Un dato de élite absoluta que resume la temporada extraordinaria del delantero de la Real Sociedad, cuya regularidad mundialista contrasta con la fama de los grandes nombres del torneo.
El partido se disputó el mismo día en que Francia celebra su fiesta nacional — el 14 de julio, aniversario de la Toma de la Bastilla en 1789. La selección gala intentó que este Día Nacional fuera el de su clasificación a una tercera final consecutiva de Copa del Mundo. España les recordó que en el fútbol los calendarios no votan.
Lamine Yamal tuvo su mejor ocasión para marcar en el minuto 61, pero la acción fue anulada por fuera de juego en el pase al espacio que le dio Pau Cubarsí. Era su oportunidad de regalarse un gol por su 19° cumpleaños, que había sido el lunes 13 de julio. La vida a veces escribe con cruel ironía: el día de su cumpleaños, a Yamal le anularon el gol que habría sido el más simbólico de su carrera.
Este fue el partido más completo de España en todo el Mundial 2026, y también el más importante. Fue anunciado como un concurso entre el individualismo francés y el control español, con el segundo imponiéndose de manera contundente.
La crítica a Francia es directa y no admite mucha disculpa. Deschamps construyó un equipo con cuatro delanteros de elite y nunca encontró la manera de conectarlos. La posesión fue de España, las coberturas fueron de España, los duelos fueron de España. Francia ganó muy poco en el campo y cuando tuvo opciones — como la de Doué ante el arco vacío — no supo aprovecharlas.
La crítica a España, si hay que buscar alguna, pasa por el gol anulado de Yamal y la sensación de que el partido podría haberse cerrado antes con más contundencia en el tramo final. Pero el conjunto de De la Fuente supo administrar la ventaja sin perder el control del juego, y eso, ante una Francia que tiene a Mbappé para un disparo de cualquier parte, es la más alta expresión de madurez colectiva.
Minuto 28 — Yamal fuerza el penalti: Lamine Yamal cogió por sorpresa a Lucas Digne por su punto ciego y recibió una patada que el árbitro salvadoreño Iván Barton señaló como penalti sin dudarlo. Francia reclamó, pero las repeticiones fueron contundentes.
Minuto 33 — Oyarzabal convierte con maestría: El árbitro salvadoreño Iván Bartón le otorgó la pena máxima al conjunto español y Mikel Oyarzabal cobró el tiro con maestría para abrir el marcador con el 1-0. A pesar del esfuerzo de Mike Maignan, el disparo del delantero de la Real Sociedad fue demasiado para el guardameta galo. España lideraba en el estadio que ya le había dado la victoria ante Portugal.
¡ARRIBA ESPAÑA DE PENAL!
Por una falta de Digne en el área, La Roja se impone por 1-0 ante Francia gracias al tanto de Mikel Oyarzabal desde los doce pasos y se ilusiona con la final de la Copa Mundial de la FIFA 2026. pic.twitter.com/QAQQolbCl8
— DSPORTS (@DSports) July 14, 2026
Lesión de Saliba en el 38 — El golpe en la defensa francesa: El central del Arsenal tuvo que abandonar el campo con una lesión de espalda, y Maxence Lacroix ocupó su lugar. Francia ya tenía el partido cuesta arriba, y la baja de su mejor defensor hizo que el camino se empinara todavía más.
Minuto 53 — Pedro Porro y el 2-0 definitivo: Después de una pincelada de asistencia por parte de Dani Olmo, el zaguero del Tottenham fulminó el arco de Maignan con el 2-0. Fue el gol que cerró definitivamente el partido y que convirtió a Porro en uno de los defensas más influyentes ofensivamente en la historia de este torneo.
LA ARMÓ ÉL Y LA TERMINÓ ÉL ¡QUÉ GOLAZO DE ESPAÑA!
Pedro Porro tiró una pared con Dani Olmo y puso el 2-0 ante Francia para encaminarse a la final de la Copa Mundial de la FIFA 2026 pic.twitter.com/FN74kUYMts
— DSPORTS (@DSports) July 14, 2026
Minuto 61 — El gol anulado de Yamal: Yamal puso el 3-0 al minuto 60, pero Barton echó para atrás la jugada por un fuera de lugar. El mejor gol que nunca se vio en estas semifinales.
Minuto 81 — El error de Simón y el fallo de Doué: Al 81, el propio Simón le dio un regalo a Francia con un error en la salida. Sin embargo, la pelota quedó en posesión de Doué y el joven delantero del Paris Saint-Germain erró el disparo al mandarlo en dirección al portero del Athletic de Bilbao. Fue el momento más dramático del final — y también el que confirmó que esta era la noche de España.

