El jefe del IGP llegó a Chupuro (Junín) donde destacó la importancia de que la información llegue a las personas que viven y conocen sus territorios.
El Ministerio del Ambiente (MINAM), a través del Instituto Geofísico del Perú (IGP), continúa fortaleciendo su trabajo descentralizado en las regiones del país, acercando el conocimiento científico a las comunidades para contribuir a una adecuada gestión del riesgo de desastres (GRD) y fortalecer las capacidades de la población frente a los fenómenos naturales.
Como parte de este compromiso, el jefe institucional del IGP, Dr. Hernando Tavera, sostuvo una reunión con dirigentes de los anexos, comunidades y distritos afectados por el sismo de Chupuro, en Junín. El encuentro se realizó en el local comunal de Chupuro y permitió generar un espacio de diálogo directo con la población, en el que se compartió información científica sobre la actividad sísmica y se atendieron sus principales inquietudes.
Durante el encuentro, el titular del IGP explicó cómo se originan los movimientos sísmicos en el territorio peruano y brindó información sobre el reciente sismo de magnitud 5.4 registrado en Chupaca, también región Junín, cuyo origen estuvo asociado a la reactivación de la falla Altos del Mantaro.
“La ciencia tiene sentido cuando llega a las personas y contribuye a proteger sus vidas. Desde el IGP trabajamos directamente con las comunidades porque estamos convencidos de que una población informada puede tomar mejores decisiones y fortalecer su capacidad para prevenir y responder ante los fenómenos naturales”, señaló Tavera.
El trabajo del IGP en las regiones busca que la información científica no se quede únicamente en los espacios académicos o técnicos, sino que llegue directamente a las personas que viven y conocen sus territorios. Este acercamiento permite fortalecer el diálogo entre la comunidad científica y la población, así como contribuir a una cultura de prevención basada en información confiable.
En ese sentido, el IGP reafirma su compromiso de descentralizar el conocimiento científico y fortalecer las capacidades de las comunidades, promoviendo su participación activa en la gestión del riesgo de desastres. “Ciencia para protegernos, ciencia para avanzar”.

